A modo de introspección retrospectiva me he dado cuenta que tiendo a actuar de la misma manera la mayoría de veces ante situaciones similares. Mi carácter es un poco cambiante (sin caer en la bipolaridad), sin embargo mantengo un patrón de comportamiento bastante constante. Cuando me enojo por algo normalmente entro en un estado de ira interno que trato de mantener hasta que logra escapar x medio de un delatador y frustrante llanto colérico. Estos son mis normales "arrebatos de rabia". Luego de una serie de acontecimientos ajenos a mi voluntad (como dormir o aguantarme a mis hermanos) la rabia queda olvidada por completo y entro en un estado de indiferencia ("ahhhhh me da igual, que haga lo que quiera!!") lo cual favorece tanto a mi hígado como a la integridad física del tercero involucrado. Al rato el berrinche pasa y todo vuelve a ser normal.
Pero en ocasiones, el asunto se sale de mis manos y el solo pensar en dicha persona o situación me sube el Quirós hasta la coronilla y se me vuelve a atorar hasta el páncreas en la garganta. Por eso busco desahogarme en mi amado y algo abandonado blog, porque tengo varios días de encontrarme en esta fastidiosa situación y no logro salir de ella.
Yo me pregunto, hasta qué punto la paciencia es una virtud? No se ha vuelto más una obligación? Como lo comenté en mi fb: A relationship should be between TWO people!!! not the whole world (voy en contra del spanglish pero así estaba en el sitio :D).
Como dirían en la media docena: ya no quedamos mujeres de verdad!
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